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Podemos y el ?Horror vacui? de la izquierda

Nicolás Ried, El Mostrador

14-01-2016

"Horror vacui” es una expresión latina usada en estética para describir una cierta obsesión por rellenar los espacios vacíos. En pintura, se representa por saturar el lienzo con imágenes, figuras o líneas, dejando ningún espacio vacío. Horror vacui es el temor al vacío, a la vez que una pretensión por abarcar y dominar todo el plano del que se dispone, intentando hacer de la obra algo que se cierra, que se termina. Temer al vacío es una manera inocente de abordar un lienzo, ya que implica no comprender que siembre habrá algo de la

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Neoliberalismo de izquierdas: desolación y hastío

Mauro Salazar y Mauricio Bravo, El Mostrador

15 - 01 - 2016

Una vez que la “izquierda chilena” se encuentra a las puertas de una nueva bancarrota se ha corrido el velo ideológico de la “dulzura” y ello deja al descubierto la ausencia de convicciones genuinamente democráticas del ecoprogresismo. Podemos sostener que la “ciudadanía informada” ha sido sometida a un escarnio de sus emociones colectivas (igualdad, justicia distributiva, educación gratuita, nueva Constitución, etcétera). A poco andar la opinión pública –informada o no– ha perdido el estupor ante el aluvión de redes de influencias y grupos de presión que

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Brasil, un país progresista

Carlos Escudé, La Nación Buenos Aires

El más grande de los males y el peor de los delitos es la pobreza. Esta sentencia de George Bernard Shaw, en el prólogo a El comandante Bárbara , parece haber sido adoptada por la clase política brasileña en su conjunto. En efecto, si analizamos las venideras elecciones presidenciales del país vecino, lo primero que surge es sorpresa ante el progresismo de los principales candidatos y partidos, que están a la izquierda de sus pares argentinos.

Sin embargo, en nuestro país esto no se percibe. Según un cliché generalizado entre nosotros, el Partido de

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La división de la izquierda latinoamericana

Immanuel Wallerstein, Herald Tribune

América Latina ha sido la historia exitosa de la izquierda mundial en la primera década del siglo XXI. Esto es cierto en dos sentidos. El primero y más notorio es que los partidos de izquierda o centroizquierda han ganado una notable serie de elecciones durante la década. Y, colectivamente, los gobiernos latinoamericanos han establecido por primera vez un significativo grado de distancia respecto de Estados Unidos. América Latina se ha convertido en una fuerza geopolítica relativamente autónoma.

Además, los movimientos de las poblaciones indígenas de Latinoamérica se han afirmado políticamente casi en todas partes y han

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La DC y el eje de izquierda

Eugenio Guzmán, La Segunda

Uno de los activos más preciados de la Democracia Cristiana es el haber sido percibida por años como partido de centro, lo que ha permitido un balance en relación a los sectores de izquierda en la Concertación; ello ha dado como resultado una alianza estable en los últimos 20 años. No obstante, dicha alianza, para algunos sectores de izquierda, parece no haber estado exenta de costos, sean éstos electorales, de menor crecimiento y participación político-legislativa, así como también en términos de la agenda programática por ellos postulada.


Hoy, sin embargo, las cosas son bastante distintas. Por

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Ni varones, ni rambos, ni izquierda, ni derecha

Maria Teresa Herran, El Espectador

ME NIEGO A HACERLE ECO A LA CONfrontación que, con ayuda de los medios, logró convertir una cumbre para Haití en un mariachi de dos protagonistas, gemelos siameses por su manera grotesca de considerar los escenarios internacionales.

Lectores : ante esa manera de ejercer el poder, ¿creen que tiene algún sentido hablar de izquierda y de derecha?

¿Es Tony Blair, el ex primer ministro laborista, promotor de la ocupación de Irak, un izquierdista? ¿Es Inácio Lula un derechista por el saneamiento de la economía brasileña y proyectar a su país como potencia? ¿Fue Michelle

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Efecto de demostración

Eduardo Pizarro, El Tiempo

 

El Polo Democrático Alternativo tiene hoy en día dos espacios de demostración de su capacidad de gestión administrativa en el país: Bogotá y Nariño, los cuales pueden ser determinantes a la hora de la escogencia de su candidato para la Presidencia de la República, Gustavo Petro.

Es muy difícil que la administración de Antonio Navarro Wolff -quien en el pasado, siendo alcalde de Pasto, fue declarado el mejor del país- brille hoy como gobernador, pues al hermoso departamento de Nariño le cayeron simultáneamente los Cuatro Jinetes del Apocalipsis: la guerrilla, el narcotráfico, las pirámides y

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El oportunismo político del apoliticismo

Patricio Hales, El Mostrador

Los primeros responsables del desprestigio de la política somos  los políticos, pero su exacerbación tiene otras fuentes. En estos días aumenta el entusiasmo de  atacar  a los políticos y la política Y el entusiasmo politiquero de presentarse como amigo de todos, por acuerdos totales y casi apolítico.

Cuando un directivo  concertacionista  aprecia la decisión  de Piñera de nombrar  un ministro que militó medio siglo con nosotros y llama a “interpretar los intentos de Piñera por incorporar a figuras concertacionistas en sus equipos de trabajo como un reconocimiento a la obra de los distintos gobiernos de

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¡Chico, la guerra fría no ha concluido!

Ricardo Manzi, El Mostrador

Días atrás en la edición de The Clinic en que ese medio, al igual que América Latina y quizá el mundo, se lloraba a Roberto Sánchez, “Sandro” como era de rigor, el escritor Rafael Gumucio en lugar de homenajearlo junto al pueblo, nos notificó que la guerra fría no había concluido. Gumucio entrevistado por Carcavilla se aboca a la tarea tan antigua en las letras como pobre en ideas de denostar a uno con el que compartiendo oficio, disentía en opción presidencial y, de paso, le molestaba moral, estética e ideológicamente.

Gumucio, en un acto

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Izquierda bonita, inicio de una crónica sobre el sur

Rafael Ruiz Moscatelli, La Nación

En los primeros años de los 2000 parte del progresismo miraba con suspicacia a Lula, quien bregaba por ser Presidente de Brasil y desconfiaba que Rafael Correa, progresista, economista graduado en Estados Unidos, fuera una salida política a las crisis de Ecuador. Con la polvareda que levantaba Venezuela, estas descalificaciones pasaron inadvertidas.

La pequeña historia que tanto sirve para entender el sentido de la política desaparecía, se la tragaba el modelo “neo con” que funcionaba con piloto automático y aún no se metía en un zapato chino. En esa época el Fondo Monetario Internacional

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