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El impacto del default de Argentina

Andrés Oppenheimer, El Mercurio

Detesto tener que coincidir con el gobierno argentino, principalmente una banda de pseudoprogresistas corruptos que ha arruinado al país pese a haberse beneficiado con una bonanza sin precedentes gracias a los precios internacionales de las materias primas, pero Argentina tiene gran parte de la razón en su disputa con los tenedores de bonos que la llevó al default.

Sin entrar en detalles técnicos, el dictamen de un juez neoyorquino a favor de un pequeño grupo de tenedores de bonos argentinos sienta un peligroso precedente para la economía mundial, porque hace casi imposible que los países endeudados

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Un político abismal

Horacio González, Pagina 12

Como entró en la gran escena política, así se fue, de súbito. Protagonizó años decisivos de la vida nacional que no serán olvidados fácilmente. La mitad de su formación política provenía de las formas tradicionales y los cenáculos previsibles. La otra mitad era inesperada, sin cartilla previa, pensada y actuada frente al abismo. Néstor Kirchner fue un político abismal. No quiso abandonar las fuentes ya instauradas de las corrientes colectivas, pero su intranquilidad se notaba a cada paso. Era la intranquilidad del que sabía que había que inventarlo todo de nuevo y sin embargo preservaba ese

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Adiós a un amigo

José Nun, La Nación Buenos Aires

En este momento tan penoso, quiero hablar del Kirchner que yo conocí. Un mediodía de 2004 me llamó por teléfono y me propuso un encuentro para esa misma tarde. Fui a su despacho, donde me recibió Alberto Fernández. A los pocos minutos entró Néstor y, simulando un aire solemne, me dijo: "Te ofrecí un par de cargos que no aceptaste. Ahora, como miembro de un movimiento que algunos han tildado de autoritario, te ordeno que me respondas que sí". Adivinando de qué se trataba, contesté: "Sí". "Entonces, sos el nuevo secretario de Cultura de

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Misoginia y poder

Mariana Carbajal, Pagina 12

La cultura patriarcal y la misoginia no respetan duelo ni dolor ajeno. Se filtran por los poros sin disimulo. Peor aún, sin pudor ni freno. Ayer, varios editorialistas políticos hicieron gala de esa marca en sus columnas al empezar a introducir la idea de que la gobernabilidad está en riesgo, porque la presidenta Cristina Fernández no podrá conducir el país por su condición de mujer dependiente de las decisiones de su esposo, Néstor, ahora muerto.

Desde que llegó a la presidencia, Cristina Fernández fue blanco de críticas por su condición de mujer. Distintas voces y plumas

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Se fue un hombre poderoso

Jorge Sigal, La Nación Buenos Aires

Ayer murió un hombre poderoso. Para un país que rozó varias veces la línea de la desintegración, que no llegó a la madurez institucional ?expresión finalmente de la madurez colectiva, la posibilidad de vivir sin padres omnímodos?, la noticia trasciende el plano emocional. Otra vez, la Argentina se enfrenta a un dilema histórico. Porque Néstor Kirchner tuvo la astucia de morirse sin completar el inevitable proceso de decadencia que suele corroer a los jefes de hierro. Hasta ayer, la política se dirimía entre quienes apostaban a la continuidad de lo que se bautizó "el

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Néstor y Cristina

Horacio Verbitsky, Pagina 12

Hacía muchos años que no se veía a tanta gente sollozar de pesadumbre, ante una noticia insoportable, que solapa la esfera pública con la vida privada de cada uno, porque nadie ignora las consecuencias sobre su cotidianidad que puede tener la desaparición de Néstor Kirchner, responsable junto con su esposa CFK de los mejores gobiernos que tuvo la Argentina desde 1955.

En cuanto le abrieron la puerta, una joven censista embarazada se perdió en los brazos de la mujer mayor que la recibió y ambas gimieron abrazadas, sin palabras. En medio del cuestionario, otro censista preguntó

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Un político sin herederos

Santiago Kovadlof, La Nación Buenos Aires

NO faltarán los insensatos que celebren su desaparición. Son ciegos y no sólo insensibles. No sólo impermeables al dolor personal; impermeables, además, a las graves consecuencias políticas que esta desaparición abrupta acarrea a la República. Porque con Néstor Kirchner no murió ante todo un ex presidente, sino el político más poderoso del país. Quiera Dios, por otra parte, inspirar a la presidenta de la Nación y a quienes suelen aconsejarla para que, en sus pronunciamientos venideros, no hagan de este episodio tan penoso una fuente de espurias rentabilidades políticas. La moderación que necesitamos desde

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Un vacío político transformado en serio desafío para Cristina y el PJ

Eduardo Van der Kooy. Clarin

Se ha derrumbado, de la peor manera, la única certeza perceptible en el horizonte de la política argentina. Néstor Kirchner ya no podrá ser continuador del proyecto de poder que, con destreza, supo urdir en los tiempos iniciales de la poscrisis. Su muerte estremecedora despliega además un abanico de incógnitas. Entre ellas, cómo será el Gobierno de Cristina Fernández sin Kirchner.

De qué manera, también, se acomodará el peronismo para afrontar con la orfandad de un jefe un año electoral clave. Una jefatura que el ex presidente siguió ejerciendo hasta el último respiro, aún en

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El odio de los que odian

Luis Bruschtei, Pagina 12

Despido al hombre que dijo cuando asumió la Presidencia que “todos somos hijos de las Madres de Plaza de Mayo”. Porque soy hijo de una Madre de Plaza de Mayo y me sentí su hermano. Y porque esa frase le hizo ganar el odio de todos los amigos y cómplices de los genocidas, empezando por el director de La Nación José Claudio Escribano. Despido al hombre que obligó al bloque parlamentario de su partido a votar el proyecto de la izquierda para anular las leyes de la impunidad, lo que le ganó el odio del ex

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Murió en su ley, como vivió

Jorge Lanata, La Nación Buenos Aires

1) Kirchner:

La muerte, siempre, sorprende y espanta. La de Néstor Kirchner estalló en el vacío de un feriado, espera de la llegada del censista y teléfonos que no pararon de sonar. La muerte ajena espanta porque nos enfrenta al fantasma de la muerte propia. Esta mañana supimos, otra vez, que no somos inmortales. La sola idea es insoportable, por eso vamos a olvidarla con rapidez. Ni siquiera el poder puede defendernos de ella. Néstor Kirchner tuvo suerte: murió en su ley y en El Calafate, su lugar en el mundo. Los médicos diagnosticaron

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