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El menor de dos males

James Ferguson, Prospect

Suele decirse que todas las contrainsurgencias terminan en negociaciones con el enemigo. Después de nueve miserables años de lucha en Afganistán, hay señales de que la guerra ha entrado a su fase final. La estrategia de la OTAN está vacilando y no menos desde la divulgación no autorizada de miles de documentos militares estadounidenses en el web de Julian Assange. Entre otras perturbadoras revelaciones supimos que, desde 2004 a 2009, las fuerzas de la OTAN estuvieron implicadas en 144 incidentes “azules sobre blanco” (jerga militar para matar civiles por error), ninguno de los cuales había sido informado.

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Moscú insinúa volver a Afganistán

Marie Jêgo, Le Monde

Deseoso de reforzar el peso de Rusia en Asia Central, el Presidente Dmitri Medvedev recibió, entre otros, a los presidentes de Afganistán y Pakistán, Hamid Karzai y Asif Ali Xardari, en su residencia del Mar Negro. “Apoyamos la lucha del gobierno afgano contra el terrorismo y estamos listos para ayudar”, declaró Medvedev al acoger a sus huéspedes, entre quienes se encontraba Emomali Rakhmonov, Presidente de Tadjikistán, república ex soviética del Asia Central vecina de Afganistán. Claramente, el encuentro se centraba en Afganistán y la lucha contra los talibanes.

El Presidente paquistaní, cuya presencia en Sotchi se

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El oscuro éxodo del dinero afgano

Sussane Koelbl, La Nación

EL brigadier general Mohammed Asif Jabarkhel se cruza de brazos en su oficina, a pocos pasos de distancia del puesto de control de seguridad en el aeropuerto internacional de Kabul. “Por supuesto sé lo que está pasando aquí”, murmura el jefe de la policía de aduanas del aeropuerto por debajo de su grueso mostacho. “Pero, ¿a quién se le permite en este país decir la verdad?”. Jabarkhel se refiere a las enormes cantidades de dinero que se sacan regularmente en secreto desde Afganistán por avión, en cajas y maletas. Según algunas estimaciones, desde 2007 por lo

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El mundo sufre de parálisis

Eitan Haber, La Nación

Aquí hay números secos (después de todas las lágrimas derramadas). A principios de esta semana, las fuerzas de la OTAN impactaron sobre varios vehículos en Afganistán, asesinando a 27 inocentes afganos, incluidos cuatro mujeres y un niño. Un recordatorio para aquellos que lo olvidaron: hace poco tiempo, otros trece inocentes en ese mismo país fueron asesinados luego que un misil apuntó, por error, hacia un hogar en lugar de hacia una posición talibán.

Que no quede ningún malentendido: aun, pese a que escribo a miles de kilómetros de distancia de la escena de esos incidentes,

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Made in USA

Pascual Gaviria, El Espectador

Parecía que el ideario entre cínico y provinciano de George W. Bush no había sido más que un tropiezo superado. Ahora la política reconocería los matices, apelaría a la inteligencia más que a los impulsos del orgullo nacional y lograría que el Estado centrara su lucha en preservar unos valores antes que acabar con unos enemigos.

Pero el péndulo ha regresado muy pronto. El viento indescifrable de la política y el huracán de la economía lo han llevado de nuevo hasta la orilla opuesta. Y Obama, el ídolo de hace poco, ahora sólo resulta simpático

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El bluf antinuclear de Obama

Rafael Poch, La Vanguardia

Es muy difícil predicar respeto al Acuerdo de No Proliferación, cuando las grandes potencias ignoran su principal precepto

En abril del año pasado Obama mencionó, en Estrasburgo y en Praga, la perspectiva de "un mundo sin armas nucleares". Desde que aquí se dijo que Obama era un rey desnudo, ha quedado claro que no había nada que esperar del Presidente en materia de desarme y dominio imperial. Recordémoslo.

Obama excluyó expresamente el gasto militar de los tres años de congelación del gasto nacional a partir del 2011, aprobando el mayor presupuesto militar de la

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La resistencia de los talibanes

Lluis Foix, La Vanguardia

El presidente Obama ha decidido lanzar la ofensiva más potente contra los talibanes en Afganistán desde que Bush derrocó el régimen en el que se incubaron los terroristas que causaron la tragedia del 11 de septiembre de 2001. La operación lleva el sello de la OTAN y participan tropas norteamericanas, británicas, canadienses, danesas y estonias.

Pero de los 15.000 soldados que participan en la ofensiva, las dos terceras partes son americanos. Obama despliega el síndrome de Vietnam como si leyera un manual. Los propios militares sobre el terreno envían informes sobre las dificultades de la

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Afganistán: una ofensiva de guerra sicológica

Raúl Sohr, La Nación

Quince mil soldados lanzaron un gran ataque contra los insurgentes talibanes en la provincia de Helmand, al sur de Afganistán.

Los militares occidentales, que suelen operar con gran sigilo, amparados en la necesidad del secreto bélico, invirtieron las reglas del juego.

Con bombos y platillos anticiparon sus movimientos. Incluso, a medida que ejecutan la ofensiva, entregan detallados mapas de sus avances.

Tan deseable transparencia, en la operación llamada Moshtarak (Juntos), responde a que el objetivo primordial de la maniobra es de propaganda.

El general y estratega francés André Beaufre estimaba que la manipulación informativa era

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La ?guerra de Charlie Wilson?

Raúl Sohr, La Nación

Un personaje insólito tuvo un protagonismo desmesurado en uno de los conflictos decisivos de fines del siglo pasado. Fue el congresista estadounidense Charlie Wilson, quien falleció la semana pasada. Parlamentario demócrata por Texas, durante doce períodos desde 1973, fue determinante para conseguir el enorme apoyo financiero y de armas que ayudó a la derrota de Moscú a manos de los guerrilleros islámicos, los llamados muyahidín.

De convicciones progresistas en lo doméstico, Wilson se convirtió en un adalid del anticomunismo en el plano internacional. Fue acusado de fraudes, manejar ebrio y consumo de cocaína y vivía

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Lecciones soviéticas de Afganistán

Mijail Gorbachov, La Nación

Afganistán está sumido en la confusión, las tensiones aumentan y mueren personas todos los días. Muchas de ellas (incluyendo mujeres, niños y ancianos) no tienen nada en común con los terroristas o los militantes.

El gobierno está perdiendo el control sobre su territorio: de las 34 provincias, el Talibán controla una docena. La producción y exportación de narcóticos está en ascenso.

Existe un real peligro de que la desestabilización se extienda a países vecinos, incluidas las repúblicas del Asia central así como Pakistán.

Lo que comenzó después del 11 de septiembre de 2001 como una

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