Más allá de las tasas

Contingencia

Juan Manuel Baraona, La Tercera

ESTE FIN de semana se dieron a conocer las distintas indicaciones a la reforma tributaria en la que estuvo trabajando la mesa técnica encargada de la redacción final de la iniciativa. Esto, junto con la presentación del ministro de Hacienda, Alberto Arenas, quien explicó que los distintos cambios incluidos al proyecto de ley, que consisten en eliminar el FUT y combatir la elusión y evasión, generarán una recaudación de US$ 8.300 millones, de manera progresiva.

Sin embargo, y centrándonos en un tema puntual, hoy existe la tendencia de comparar las cargas tributarias por la vía de las tasas aplicables, decisión que por varias razones no es la acertada, especialmente en regímenes complejos, en que se superponen varios tributos sobre una misma utilidad. En tal caso, la incidencia de la aplicación de uno de ellos en la determinación de la base del otro genera situaciones que, con las mismas tasas, pueden, en definitiva, arrojar una mayor o menor carga tributaria.

Por esta razón, hay que tener cuidado cuando analicemos el contenido de las normas que en esta materia contiene el proyecto de reforma tributaria y las indicaciones a la misma, en lo referente a la nueva modalidad de tributación que se propone en el protocolo de acuerdo firmado entre el gobierno, la Nueva Mayoría y la oposición.

Bajo esta alternativa de tributación, el impuesto de primera categoría será de 27%, la tasa de impuesto adicional y la máxima de impuesto global complementario serán de 35%, y el crédito por primera categoría se limitará al 65% del impuesto pagado. Pero no es tan claro.

En primer lugar, si el incremento de la base del impuesto adicional o global debido al crédito de primera se hace por el monto utilizable efectivamente, que es el 65%, la tasa final por distribución será de 41,14%. Este es el procedimiento que se tributa solamente por el crédito utilizado, como ocurre en la ley actual.

Por el contrario, si se innova sobre la materia y el incremento se hace en consideración al impuesto pagado, que en este régimen es superior al crédito utilizable, la tasa sube a  44,45%. Es decir 3,31% más.

Otro aspecto importante consiste en precisar si el FUT ya existente, sujeto a tasas de impuesto de primera categoría inferiores al 27%, se considerará o no para el cálculo de la masa de FUT sobre la cual se calcula el 65% utilizable como crédito. 

Si como parece lógico el FUT anterior no se considera, sino la tasa de 27% vigente al pago de la distribución, como lo señala el protocolo, la carga efectiva total por dividendo pagado es de  41,14%. Si se considera el FUT de años anteriores con tasas de impuesto menores, las tasas subirán. Así, si el FUT se compone en iguales partes de utilidades con tasas de 27% y 16% (que se estima es la promedio del FUT), el crédito baja y el impuesto sube a 44,91% o 48,22%, según sea la interpretación que se dé en el primer tema planteado.

En síntesis, los políticos, empresarios y analistas tienen que mirar más allá de las tasas para desentrañar los verdaderos efectos de las propuestas.

Link: http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2014/08/895-591091-9-mas-alla-de-las-tasas.shtml

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