Ciudad, la tarea pendiente

Contingencia

Cristina Orellana e Ivan Poduje, Centro Democracia y Comunidad

La educación pública se ha posicionado como la forma de alcanzar mayor equidad,  lo que es positivo, pero también arriesgado debido a que temas tan importantes como la ciudad no se han posicionado como corresponde en la discusión pública. Para reflejar su relevancia basta con el siguiente ejercicio. 

Supongamos que luego de poner todas las fichas en educación destinando el 20% del presupuesto de la nación, se logra que todas las comunas del país tengan escuelas gratuitas y de calidad. 

¿Qué ocurre si en paralelo no se invierte en los barrios vulnerables? Lo más probable es que los estudiantes que accedan a mejor educación, migren a territorios más atractivos, lo que incrementaría los niveles de segregación urbana, que ya son altos en las grandes ciudades del país.

Además el entorno urbano genera brechas objetivas para alcanzar mayores niveles de equidad y calidad de vida. Si el transporte es deficiente, no existen áreas verdes o los barrios son inseguros; es difícil que jóvenes y niños puedan abstraerse de realidad, aunque asistan a las mejores escuelas del planeta.

Por esta razón resolver la desigualdad en las ciudades debe ser un objetivo prioritario en los programas presidenciales. El primer paso es cambiar el eje de la política urbana, pasando de la entrega de subsidios, a la ejecución de inversiones públicas que reduzcan la segregación existente.

Ello implica recuperar espacios públicos, forestar sitios eriazos, levantar centros cívicos, mejorar el transporte y rehabilitar o reemplazar, cientos de miles de viviendas donde las familias viven hacinadas.

 

En segundo lugar hay que asegurar que estas inversiones se mantengan en el tiempo, lo que implica resolver el déficit crónico de financiamiento que tienen la gran mayoría de los municipios del país, y que opera como círculo vicioso perpetuando las inequidades territoriales.

Por último hay que evitar que se produzcan nuevos focos de segregación en las 400 mil viviendas sociales que restan por construir para que se localicen en barrios centrales, con mixtura social, servicios y buenos sistemas de transporte. Por otro lado se debe tener certeza como se enfrentará el presupuesto 2014, cuando hoy se tiene un subsidio para la clase media sin proyecto.

Si no se ejecutan estas medidas, generar integración social en las nuevas aulas públicas, gratuitas y de calidad será una quimera.

Link: http://cdc.cl/destacado/ciudad-la-terea-pendiente

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS